Skip to content

Flash 2013: Pacific Rim

30 septiembre, 2013

A veces la vida ofrece extrañas simetrías. Puedes empezar viendo Prometheus a las 7 de la mañana en un autobús de Alsa con ciertas expectativas de hacia dónde se dirige la jornada, y terminar confuso y solo volviendo a ver a Idris Elba tratando de salvar a la humanidad de una amenaza alienígena en una sesión golfa de Pacific Rim. Y también puede ser que precisamente lo que necesitas en ese momento es ver un intercambio de guantazos entre un robot y un monstruo con el agua a la cintura como los tipos del Duelo a Garrotazos de Goya. Porque la vida es confusa y extraña, pero escuchas decir a un personaje apellidado Pentecostés cómo la ciencia determinó que lo más óptimo para controlar una máquina de 30 pisos de alto es conectar la mente de dos pilotos porque un sólo cerebro es insuficiente para manejarla y a tu cabeza viene el pensamiento completamente en serio “ah claro, tiene lógica”.  Así que con semejante estado de ánimo puedo decir que disfruté de esta gran frikada de Guillermo del Toro y eso que tiene sus pegas. Personajes planos y tópicos, confusión en las escenas de acción (sobre todo las primeras) y cierta racanería a la hora de fardar de diseño de producción por ambientar las peleas de noche. La película funciona muy bien pese a todo, y además ofrece un contraste muy interesante con la serie de Transformers con la que tiene bastante en común diciendo mucho sobre la personalidad de sus directores. Así vemos que Michael Bay es un payaso que se cree un macho alfa: sus personajes femeninos son supermodelos bronceadas y sus héroes son tipos de mandíbula cuadrada que están en el ejército (Shia Labeouf es cosa de Spielberg). Del Toro en cambio es un nerd y lo demuestra con el protagonismo que da a los científicos, con Rinko Kikuchi salida de un anime, o con el personaje de Charlie Hunnam que es ese ideal de amigo molón, popular y simpático que todos querríamos haber tenido de chavales. Y es que hay mucha pulsión adolescente, no solo en detalles de puro Sentido de la Maravilla como el codo propulsado para los puñetazos, la escena de las bolas Newton o esa katana retráctil como arma de último recurso, sino en escenas como la del chico nuevo en el comedor que hemos visto en mil pelis de instituto. Una Gloria.

Lamentablemente esta no es una película sobre las Dos Españas

Ni espinazos ni laberintos, ésta podría haber sido la película definitiva sobre las Dos Españas

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: